GOD OF WAR
Desde el momento de su edición, este fabuloso juego desarrollado para la plataforma de Playstation 3 demostró que había llegado para satisfacer todas las expectativas que había generado. La venganza como leit motiv es lo que impulsa a esta saga y, dentro de ella, el personaje de Kratos se fue consolidando como uno de los personajes más duro y con mayor carga de violencia en la larga trayectoria de los videojuegos.
Desarrollado por Sony Santa Mónica, la tercera aventura de Kratos se ha convertido en la más contundente y en la mejor lograda de la saga y, en cierta forma, se justifica el misterio y el aura de secreto que rodeó a su preproducción y a su propia salida al mercado. En esta tercera parte, Kratos, un duro espartano sediento de venganza termina de constituirse como personaje para robarse el juego.
A diferencia de otras famosas sagas de reconocidos videojuegos, donde cada título sumado termina debilitando la propuesta original, los ingenieros y técnicos de Sony Santa Mónica cayeron en la cuenta de que más valía una historia breve pero bien contada que una larguísima serie con poco para decir.
Es importante señalar que, más allá de ciertas mejoras gráficas y en elementos técnicos que hacen a la confección de los ambientes y las destrezas físicas de los personajes, God of War 3 no es tan bueno como sus anteriores predecesores. A diferencia de estas, la tercera entrega no termina de redondear en su argumento el carisma con el que contaban las entregas anteriores.
Entre otras tareas, en esta tercera entrega del juego Kratos deberá ascender el maravilloso monte Olimpo para conferenciar con el gran dios Zeus y, desde allí, darle una vuelta maestra a su prolongado y estudiado plan de venganza. Es en ese giro de la trama, donde los diseñadores y técnicos de Sony Santa Mónica decidieron cargar las tintas y, según fanáticos y especialistas, es donde más falló el producto final. |